Huelva, El Algarve y la Ruta Colombina – Estuvimos

[Del 6 al 11 de Mayo de 2019]

Textos: Maribel Loscos
Edición y composición: Antonio Angulo

DÍA 6 MAYO: ZARAGOZA -SEVILLA-COSTA DE HUELVA 

El tren Ave que salió de Zaragoza a las 10,20 horas nos dejó a los sesenta y cuatro componentes del Grupo Arredol a las  14,10 horas en Sevilla. Un viaje estupendo, pues en poco más de tres horas y media habíamos recorrido casi 1.000 kms. En esta bella ciudad de Sevilla comimos, en el restaurante “El Patio Sevillano”, al lado, por cierto, de la plaza de toros “La Maestranza”, preciosa por fuera, ya que por dentro no la vimos pues no entraba en el programa visitarla. El ambiente era estupendo, pues estábamos en plena Feria de Abril, y eran muchas las carretas de caballos que paseaban por allí con los pasajeros ataviados con el típico traje festivo.

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Restaurante «El Patio Sevillano»

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Hotel OHTELS MAZAGÓN 4* (Huelva)

Sobre las 16,15 h. salimos hacia Huelva, a donde llegamos en una hora. La verdad es que no nos sorprendió mucho la ciudad, aunque tampoco la visitamos a fondo. Nos llamó un tanto la atención la llamada Casa de Colón, un bonito edificio que se construye en el siglo XIX en conmemoración del descubrimiento de América, y hoy en día es la Oficina de Turismo de la ciudad. Después en una plaza, al parecer principal, aprovechamos para hacernos alguna foto ante la estatua de Cristóbal Colón, que recuerda el acontecimiento que tuvo lugar por estas tierras hace unos cinco siglos.

Previamente habíamos visitado el Santuario de la Virgen de Cinta, patrona de Huelva. Está enclavada en un lugar muy bonito, donde la blancura de sus paredes contrasta con el paisaje de agua y jardines que la rodean, además de un magnífico mirador. En la iglesia destaca una lujosa capilla barroca, con leyendas adosadas a las paredes en vidrieras de colores. No faltó el clásico pedigüeño en la puerta, quien, como no fuimos muy espléndidas con él, a algunas mujeres nos maldijo, augurándonos grandes dolores de tripa… Afortunadamente la maldición no se cumplió.

Al caer la tarde nos trasladamos al hotel, en Mazagón, nuestra residencia para toda la semana.

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Santuario de Nuestra Señora de Cinta / Monumento el Descubrimiento

 

DÍA 7 MAYO: VISITA A FARO “CAPITAL DEL ALGARVE”, OLHAO Y TAVIRA

Hoy, después de un reconfortante desayuno en el hotel, nos vamos camino de Portugal. Hemos salido a las 9,56 h. y por el camino pasamos muy cerca de Lepe, famoso por ser el blanco de centenares de chistes. Antonio ha hecho acopio de ellos y los cuenta alegrando y amenizando el viaje. Sin embargo, otro Antonio, el conductor del autobús, nos cuenta que Lepe es el pueblo más poblado de Huelva, después de la capital, y no solo eso, que de tontos nada, que en él hay 0% de paro y está lleno de empresarios de alto nivel económico.

Nos emocionamos cuando pasamos por el puente internacional sobre el río Guadiana que une los dos países. A la orilla izquierda España, con Ayamonte, y a la orilla derecha Portugal, con Vila Real de Santo Antonio. Nuestra primera parada fue en el pueblecito pesquero de Olhao. Fue fundada en el s. XVIII por pescadores que llegaron por mar. Callejeamos un rato por sus calles blancas, muy preparadas para el turismo, y, después de la foto en el puerto, nos dirigimos hacia Faro. Esta ciudad es la capital del Algarve, lo cual resulta evidente no solo por el muestrario turístico que ofrecen, sino también por su puerto muy importante y por los servicios a pie de calle.

Nos dirigimos hacia la Catedral, que se llama la Fe, y está dedicada a Santa María. Al intentar entrar surgió un pequeño problema, pues había que haber reservado antes, y la guía, María, no se puso de acuerdo con el empleado de la entrada. Así que algunos se fueron y otros entramos pagando cada uno el billete. No destacaba mucho este lugar; la parte exterior románica conforma una especie de gran torre, con un gran mirador al que se puede subir por escalera. Lo que sí que nos sorprendió fue la Iglesia del Carmen, la cual alberga en su interior una capilla cuyas paredes están hechas con cráneos y huesos que pertenecen a los diferentes hermanos de la Orden que la regentaba en el siglo XIX. Se llama Capilla d’Ossos. Es algo único que a algunos de nosotros nos sorprendió y a otros les dio como cierto asco, temor, o algo parecido.

Comimos en el Restaurante Centenario, en Faro,  un estupendo menú. Para mi gusto y el de muchos, con el que más íbamos a disfrutar en todo el viaje: crema de verduras, buenísima, plato (fuente) de pulpo a la portuguesa, delicioso, con patatas enteras asadas y espinacas. Y para postre una macedonia de frutas que nos vino de perlas para digerir bien la comida. Un menú muy acertado, acompañado de estupendos vinos y con un servicio de camareros sobresaliente.

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Olhao

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Faro

De regreso a nuestra residencia, paramos en  Tavira, encantadora ciudad portuguesa de casas blancas e innumerables iglesias que está situada  en el estuario del río Gilo. El puente romano y las murallas árabes dan fe de su antigüedad. Fue agradable pasearse por este lugar a pie, deambulando por sus sinuosas callejuelas, por las orillas ajardinadas del río y por su concurrido mercado.

foto7Capilla Dos Ossos (Faro)

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Tavira

 

DÍA 08 MAYO: VISITA AL PARQUE DE DOÑANA, EL ROCÍO Y ALMONTE.   EXCURSION  A  AYAMONTE.

Comenzamos hoy nuestra visita en el centro de visitantes “La Roncina”, donde nos explican detenidamente todo lo referente a este terreno. A muchos de nosotros nos recuerda bastante a los Galachos de Juslibol y de La Alfranca. Son muchas hectáreas de terreno, pero apenas divisamos una pequeña parte por la premura del tiempo. Después de ver el video explicativo nos dirigimos por una senda de madera hasta unos miradores,  para contemplar la diversidad de aves que revolotean por las lagunas. También nos detuvimos en una cabaña donde se muestra cómo vivían los trabajadores de la finca, y la historia de por qué se llama “Doñana”. La cuestión es que uno de sus propietarios, el duque de Medina Sidonia, Don Pedro de Alcántara Pérez de Guzmán y Pacheco, puso en valor el potencial económico que podían tener estas tierras. De ellas decía que era su propiedad más preciada. Su esposa se llamaba Ana, “Doña Ana”, y de ahí “Doñana”, el actual nombre del parque natural.

foto9La Roncina

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Parque de Doñana

A continuación, nos dirigimos a la aldea del Rocío, donde se celebra la popular romería. Ya casi a punto de llegar, no pudimos por menos de entonar ese fandango de Huelva, cuya letra parece que estaba hecha especialmente para este momento: “Galopa, galopa caballo mío, y no te lo digo en broma, que detrás de aquella loma, ya se divisa el Rocío, viva la blanca Paloma”.

Aquí, la mayoría nos quedamos bastante sorprendidos, porque pensábamos que se trataba solo del Santuario, pero no es así, ya que está rodeado por  un conglomerado de casitas, propiedad de las distintas hermandades del Rocío, cuyos miembros pueden disponer de ellas pagando la cuota establecida. Por todo el recinto había numerosas carretas de caballos, para que los visitantes puedan recorrer toda la aldea. Como el precio no era abusivo (2 € por persona), creo que todos nos subimos a alguna de ellas. En la nuestra, nueve personas nos divertimos con el paseo y las explicaciones del caballista. Un acierto total. Y un detalle a tener en cuenta: las calles de toda la aldea son de arena, porque lo que prima es que puedan transitar los caballos con normalidad.

El Rocío

Por la tarde visitamos Ayamonte, importante puerto pesquero situado en la desembocadura del Guadiana, animada ciudad fronteriza con Portugal, como ya hemos indicado,  de empinadas calles y fachadas coloristas, y  bancos de cerámicas de colores en sus plazas, que nos recordaban mucho la plaza de España, de Sevilla.  En el casco urbano pudimos contemplar la iglesia de las Angustias, la del Salvador y el convento de S. Francisco.

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Puerto de Ayamonte

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Ayamonte

 

DÍA 09 MAYO: VISITA A SIERRA DE ARACENA Y RIOTINTO.  

Nos encaminamos hacia el Parque Natural de la Sierra de Aracena y los Picos de Aroche, en una mañana no del todo agradable, por causa de la meteorología reinante. Una densa niebla y bastante “chirimiri” cambiaron el color resplandeciente de los días anteriores.  En Aracena visitamos la conocida Gruta de las Maravillas, que impresiona por la extensión de la misma, y lo bien cuidada que está para facilitar el paseo de los visitantes a lo largo de sus mil doscientos metros. Yo personalmente me acordé mucho de nuestras grutas de Molinos (Teruel), por las que siento una especial debilidad.

Terminada la visita, iniciamos el regreso hacia Riotinto, donde comimos. Desde el restaurante comenzamos la visita de las minas de Riotinto, que nos pareció muy original y que mereció la pena, por supuesto. En primer lugar nos dirigimos a la Casa 21, una de las casas que ocupaba uno de los mandos ingleses de la primera explotación, que está transformada en un atractivo museo. Pero sobre todo  el paseo en un tren preparado para recorrer las minas a cielo abierto es una visita muy especial. El tren es pequeño, de madera, muy típico, en el que te van explicando la historia de las minas. Vetas de tierra de diversos colores van pasando por nuestra vista: capas amarillas de azufre, otras más oscuras de plomo, otras más rojizas del óxido de hierro, y durante todo el recorrido, el río con sus aguas rojizas por los minerales que contienen, y que por eso se llama Tinto. Como hemos dicho antes, la primera explotación fue hecha por una compañía inglesa, pero en el siglo XIX pasó a propiedad española. Al regreso, visitamos el Museo Minero, primer museo de España dedicado a la historia de la minería y la metalúrgica.

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Ríotinto

DÍA 10 MAYO:  VISITA A VILA REAL DE SANTO ANTONIO (ALGARVE). VISITA A LOS LUGARES COLOMBINOS. (LA RÁBIDA, MUELLE DE LAS CARABELAS Y PALOS).

Por la mañana salimos para visitar Vila Real de Santo António, una ciudad portuguesa que se encuentra ubicada muy cerca de la frontera con España, a la derecha del Guadiana, en frente de Ayamonte. Esta localidad fue construida por el Marqués de Pombal, de ahí su semejanza con la baixa lisboeta. Una localidad moderna, con calles dispuestas en perfecta cuadrícula en torno a la céntrica plaza cuadrada. Un agradable lugar, lleno de tiendas, en las que normalmente hablan español debido a la proximidad, y entre las que también se pueden encontrar  firmas internacionales, como por ejemplo Calzedonia.

Y por la tarde, la que yo considero nuestra visita estrella: el Monasterio de La Rábida y el Muelle de las Carabelas. Personalmente me ha encantado el Monasterio, mudéjar, no muy grande, recoleto, con arcos de herradura “túmidos” y un claustro entrañable, cuidado todavía por cuatro franciscanos. Durante el recorrido por sus aposentos pudimos contemplar una buena parte de la historia del Descubrimiento. Por ejemplo, el pergamino original de las capitulaciones de Colón con los Reyes Católicos, con sus firmas, “Yo el Rey”, “Yo la Reina”; y la colección de firmas de Colón, ya que nunca firmaba con la misma. Pasamos por el despacho donde Colón tuvo conversaciones con los franciscanos para que le ayudaran a convencer a los Reyes para que financiaran el viaje. También visitamos la capilla de donde salió Colón con su tripulación para la conquista de nuevas tierras. En resumen, una visita muy atractiva para todos los componentes del viaje. Seguidamente la visita al muelle para ver las réplicas de las tres carabelas, además de divertida, no fue menos interesante. Hicimos montones de fotos para el recuerdo de una experiencia espectacular. Terminamos nuestro recorrido con un recorrido por Palos de la Frontera, ciudad que prestó sus hombres, su dinero y sus barcos a la aventura americana, con un paseo hasta la iglesia y la fuente en la que cargaron el agua para la navegación, los hermanos Pinzones. Y como no podía faltar, en el viaje de vuelta, no pudimos por menos de entonar en el autobús la canción festiva de “Los hermanos Pinzones, eran unos…”.

La Rábida

DÍA 11 MAYO: VISITA A NIEBLA. TRASLADO A ESTACIÓN AVE SEVILLA-SANTA JUSTA.ZARAGOZA.

Este día, ya con las maletas hechas, iniciamos el regreso con una parada sorprendente y muy agradable en la ciudad de Niebla. Una ciudad muy típica, rodeada de murallas y con hermoso castillo cuya visita nos proporcionó infinidad de sorpresas, por más que ya habíamos visitado muchos castillos con anterioridad, y quizás de más envergadura y riqueza arquitectónica. El castillo está en perfecto estado para la celebración de festivales de teatro y conciertos que tienen lugar durante el verano. Dentro de la visita nos llamó mucho la atención el museo dedicado a la tortura a través de los tiempos. Y la verdad es que la mayoría de nosotros salimos impresionados y haciéndonos preguntas de cómo las personas pueden llegar a ser tan crueles. Torturas increíbles, horrorosas, tan solo por manifestar algunas ideas religiosas, no acordes con la religión católica. El paseo por la población resultó muy entretenido, encontrando muchos restos y detalles del pasado árabe, ya que Niebla llegó a ser capital de un reino independiente de Taifa.

Acabamos nuestro periplo donde lo empezamos, en Sevilla, donde comimos otra vez en el mismo restaurante que al venir, en “El Patio Sevillano”, antes de dirigirnos a la estación de Santa Justa, donde cogeríamos el AVE que nos volvería sanos y salvos a nuestra querida Zaragoza. Y aquí se acaba la historia de un estupendo viaje, en el que ha predominado la variedad de paisajes y temas, un viaje ameno y divertido, que,  contando además con la colaboración de todos los componentes del mismo, ha sido posible que resulte “un viaje redondo, un viaje para recordar”, porque no solo ha sido divertido, sino que además en él hemos podido repasar y aprender una parte muy importante de nuestra historia española: el Descubrimiento de América y su planificación.

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